Se derraman los días
en avalanchas y huracanes de sentimientos.
Estoy vivo y no lo lamento,
sin pena lo digo
y de tarde en tarde
me oriento, ordenando tanto rastro inútil
de mi infancia elíptica.
Aparenta la vida ser sirena
pero a veces es una vieja puta
que duerme entre cartones
y todo es vida,
hasta la última gota desesperada,
todo es vida.
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