jueves, 3 de octubre de 2013

IV



La huella del labio en el vino
 
intensa en rojo amanecer, desnuda,
sola,
aplaca la sed de lo más íntimo,
da valor a la palabra que quiere nacer
en el origen de la tormenta.
Antes y después todo es sombra,
dudas,
queda este preciso momento
limpio como una gota de sereno,
cargado de un contenido
imposible de almacenar
en palabras o sonidos.
 
 
 

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