lunes, 14 de octubre de 2013

Mañana




Esta mañana salí a pasear bajo la lluvia con una mochila, inmensa, colgada a mi espalda, casi llena. Las gotas me arañaron con rabia y sentí que la soberbia y la distancia comenzaban a ablandarse. Tras el olvido de una noche de pesadilla, sólo respiré.

Y me pareció un triunfo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario