Cuando el ave de alas inmensas vuela libre,
cuando las manos abiertas están limpias de barro y sangre,
cuando los ojos vivos son dos ascuas fascinadas,
cuando el universo entero canta vida
y nada hay sino belleza,
cuando el amigo habla de amor en paz
y de muerte plena,
mi razón, entonces, subyugada,
aquietada, caída y levantada
que va a ser más que lamer,
cual perro fiel,
el vacío insondable de tus manos llenas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario